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Crónica de un City Tour
Por: Juan Diego Díaz M. (Colombiano radicado
y enamorado de Nicaragua)
En
enero regresé a Nicaragua después de haber visitado
mi tierra allá abajo en Sudamérica. Antes había
vivido dos años en Managua y tuve la oportunidad de conocer
como extranjero varias personas y lugares de esta singular ciudad.
Este retorno ha sido muy interesante, ya que la ciudad ha cambiado
bastante su cara y nuevas expectativas se plantean en torno al triunfo
del Frente Sandinista en los últimos comicios presidenciales.
Esta
retórica introducción pretende ubicarme el día
20 de enero de este año, día de la toma de posesión
de Daniel Ortega, cuando tuve la maravillosa oportunidad de experimentar
junto a otros amigos nicas y extranjeros un City Tour con Emilio.
En esa ocasión salimos de la Colonia Centroamérica
y nos fuimos caminando hasta la plaza Juan Pablo II en un peregrinaje
que nos llevó a visitar algunos parajes poco usuales de Managua.
Primero
cruzamos la Centroamérica por unos callejones cubiertos de
árboles y nos hicimos a la carretera Masaya a la altura del
nuevo paso a desnivel. De allí nos dirigimos hacia el lago
(norte, para los extranjeros) recorriendo el famoso Paseo de Oriente
donde están ubicados los horribles casinos, los restaurantes
y clubes. Emilio nos instruyó sobre historias y chismes de
estos lugares relacionados con los cambios que han sufrido desde
los años de la revolución ochentina hasta nuestros
días. Aunque el grado de conocimiento sobre Nicaragua que
teníamos era bastante dispar, resultó muy interesante
para todos, nuevos y viejos. En la rotonda de Metrocentro giramos
hacia abajo (oeste para los no nicas) y luego de nuevo hacia el
lago por la UNI hasta interceptar la loma de Tiscapa, la cual rodeamos
en sentido horario para desembocar en las ruinas de la “vieja
Managua”. Más interesantes aún se tornaron las
historias sobre el terremoto del 72, el urbanismo, el sistema de
transporte, el cambio en el diseño de los parques y plazas,
el movimiento estudiantil y su lucha por el 6%. Finalmente enfilamos
hacia el malecón conversando sobre la Asamblea Nacional,
los compas perjudicados por el Nemagón, la nostalgia de las
cosas buenas de la revolución así como la esperanza
de una nueva Nicaragua.
City
Tour, en resumen resultó ser un viaje alternativo muy interesante
para personas extranjeras o nacionales que quieren darse un baño
bajo el sol de Managua caminando en una ciudad que se resiste a
ser caminada. Es un desafío que reta al visitante y al lugareño
a ver una cara de Managua más cotidiana y original. Gracias
Emilio por compartir tu City Tour conmigo.
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